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25 de mayo, ¿Día de la Bandera Asturiana?

25 de mayo, ¿Día de la Bandera Asturiana?

Sobre el significado y la reinterpretación de una fecha cargada de orgullo para los asturianos

Por Denis Soria

En artículos anteriores ya os hemos explicado cuál era el origen de la bandera asturiana. Hoy nos centraremos en los hechos que envolvieron a su elección como símbolo de los asturianos y que muchos han considerado que deberían ser conmemorados, si no como el Día de Asturias, al menos sí como el Día de la Bandera Asturiana.

El actual parlamento asturiano, la Xunta Xeneral, embellecido por salas donde las cuidadas tallas de madera del antiguo hemiciclo acompañan a una delicada colección pinturas costumbristas y cristaleras de estilo francés, se erige hoy como un imponente palacio neoclásico centenario en el centro de la capital de Asturias. Pero lo cierto es que no siempre estuvo aquí.

La sede de la Xunta Xeneral se ubicaba históricamente en la catedral, más concretamente en la llamada sala capitular. Tal vez el espacio presidido por una impresionante cúpula gótica no fuese especialmente amplio para acoger una asamblea, pero es una de las estancias más antiguas del templo, levantada a finales del siglo XIII.

¿Qué era realmente la Xunta Xeneral? Podríamos decir que era una institución oligárquica “más o menos” representativa de los conceyos, mediadora entre los intereses de Asturias y la autoridad real, pero su valor reside en que fue la única figura de autogobierno que conservamos los asturianos tras la conquista castellana de finales del siglo XIV, que nos desgajaría del reino de León como un Principado sometido a la voluntad del rey de Castilla.

En mayo de 1808 esta Xunta celebraba sus sesiones aquí, cuando el día 9 de ese mismo mes comienzan a llegar a Asturias las noticias de la represión del 2 de mayo contra el pueblo de Madrid por parte de las tropas francesas. Los asturianos, encabezados por dos mujeres -Xuaca Bobela y Marica Andayón- se amotinaron, y un inmenso gentío se dirigió a la sala capitular. Bajo presión popular, la Xunta Xeneral promulgó la creación de un ejército defensivo asturiano y declaró la guerra a Napoleón. Pero pasados unos días, el 13 de mayo la Audiencia obligó a retractarse a los diputados de la Xunta por miedo a la reacción de los franceses. Se sucedieron entonces unos días de calma tensa, hasta el 25 de mayo de 1808.

En la noche del 24 una minoría de diputados congregan a miles de campesinos, que toman la fábrica de armas de Oviedo/Uviéu y asaltan la capital. Tras tomar la Real Audiencia obligan a su presidente a convocar una sesión extraordinaria de la Xunta Xeneral en la que participan 15 miembros, entre los que destacaban Álvaro Flórez Estrada, Pedro Álvarez Celleruelo, Ramón de Llano Ponte, Manuel María Acevedo, el Conde de Torenu o García Busto.

Álvaro Flórez Estrada

Tres días más tarde, el 28 de mayo, se proclamará como Xunta Suprema, que enviará embajadores a Gran Bretaña solicitando apoyo militar y se diseñará la bandera asturiana actual bajo el lema «Asturias xamás vencida» a propuesta de Jovellanos. Tiempo después se acordaría la formación de una Junta Suprema Gubernativa de España e Indias (más conocida como «Junta Central»), conformada por dos diputados de cada provincia. A tal efecto, por Asturias serán elegidos Jovellanos y el Marqués de Camposagrado.

“La Asturias guerrera”. J.E. Casariego

Infelizmente, el general del ejército borbónico, el Marqués de la Romana llegará a Oviedo/Uviéu en 4 de abril de 1809. Este patán era conocido por los soldados como el «marqués de las Romerías», pues decía Marx; “no se entablaba nunca combate sino cuando daba la casualidad de que él estaba ausente”. Inmediatamente, ordena al coronel José O’Donell disolver la Xunta por las armas mientras se encontraba reunida, un 2 de mayo de 1809. Al poco, será sustituida por una Junta de Armamento y Observación, hecho que suscitaría una encendida defensa de la Junta por parte de Jovellanos, aludiendo a la “Constitución histórica” asturiana:

Sabemos los derechos que da al Principado su constitución; sabemos que tiene el de no obedecer y reclamar toda providencia que fuere contraria a ella, y de resistirlas hasta donde permitan su fidelidad y respeto; y no ver algún peligro en excitar esta lucha entre la autoridad soberana y los derechos de un pueblo respetable, entre la fuerza armada de la una y el amor a la libertad del otro.

El infame Marqués de la Romana

Los asturianos serán testigos de la entrada en Oviedo/Uviéu del general napoleónico Kellerman, que la saquea durante tres días. El “valiente” Marqués de La Romana huye en barco, dejando la capital a merced de los franceses. Kellerman intentará implementar una administración colaboracionista con los 300 vecinos que habían permanecido en la ciudad (frente a los 6000 con los que contaba), hasta que el 10 de junio las tropas francesas son movilizadas a otros destinos.

La Guerra Peninsular no acabará hasta 1814, y la capital asturiana sufrirá otras tres ocupaciones más. Después de todo, la bandera asturiana se convertirá en el recuerdo celeste de la epopeya de un pueblo que tomó la iniciativa como un actor protagonista, haciendo uso de sus propias instituciones de autogobierno y combatiendo con valentía -aún traicionado- a unos invasores cuyo paso quedará inmortalizado en algunas pinturas de nuestros hórreos.

Esas juntas habían ordenado un reclutamiento general sin excepciones para clases ni personas, habían impuesto tributos a los capitalistas y propietarios, habían reducido los sueldos de los funcionarios públicos, habían ordenado a las congregaciones religiosas que pusieran a su disposición los ingresos guardados en sus arcas; en una palabra, habían adoptado medidas revolucionarias. Desde la llegada del glorioso «marqués de las Romerías», Asturias y Galicia, las dos provincias que más se distinguieron por su unánime resistencia a los franceses, se ponían al margen de la guerra de la Independencia cada vez que no se veían amenazadas por un peligro inmediato de invasión. (Karl Marx, 1854)

Pintura de soldados franceses en hórreos de Amieva (Foto. Belén Menéndez Solar)

7 escritores ‘clásicos’ en lengua asturleonesa

7 escritores ‘clásicos’ en lengua asturleonesa

Una propuesta para acercarse a la literatura de la ‘llingua’ que comparten asturianos, leoneses y mirandeses

Por Denis Soria

Manuel Rodríguez Rivero, historiador y crítico castellano, viene defendiendo que la concepción de un libro como “clásico” va más allá de una clasificación entre artistas antiguos y modernos. Por el contrario, hablamos de obras que, en su ámbito, influyeron en cómo interpretamos la historia de nuestra literatura o fueron determinantes en el desarrollo literario posterior. Hoy os proponemos 7 autores en lengua asturleonesa que entrarían dentro de esta categoría, aunque por supuesto, caben munchísimos más.

1. Antón de Marirreguera (1605-1662), el primero conocido

Antón González Reguera, más conocido como Antón de Marirreguera, era un autor natural de Llorgozana (Carreño), párroco de Priendes (1634-1644) y Albandi (1645-1661) y que llegó a ser Arcipreste de Carreño desde 1656.

Su poema «Cuando ensamen les abeyes» está considerado como la primera obra literaria -documentada- en lengua asturiana. Dichos versos fueron presentados y premiados en el certamen literario que amenizó las celebraciones por la proclamación de Santa Olaya de Mérida como patrona de la Diócesis de Oviedo/Uviéu por el Papa Urbano VIII en el año 1639. En palabras de José María de Cossío, estilísticamente es interpretado como un punto de transición entre el modelo medieval y el barroco, observándose una adaptación estructural de las fábulas clásicas al relato oral tradicional.

Cuando esamen les aveyes

Fujendo con el calor

Ya saben u esta el cajiellu.

Santolaya fó la abeya

Que de Mérida ensamó

Enfadada que adorasen

Les fegures de llatón.

Entonces el re don Sil

Andaba en guerra feroz

Con los moros que querín

Encabezase en Lleón.

Permitiolo aquesta Santa

Que les victories yi dio,

Siendo en ellos matanzua.

Fasta que en Mérida entró.

[…]

2. Xosefa Xovellanos (1745-1807), la primera mujer escritora

De vida trágica, esta xixonesa se mudaría a Ovedo/Uviéu en 1788 tras enviudar y perder a sus tres hijos. Allí se dedicaría a la formación de mujeres reclusas y a obras diversas de caridad. Finalmente, ingresará en el Convento de las Agustinas Recoletas de Gijón/Xixón.

Xosefa pertenece a la llamada Xeneración del Mediu Sieglu, cercana a un círculo de escritores de influencia neoclásica vinculados a la Ilustración que -con todo- apostaron por un uso culto del asturiano, como era el caso de Xuan González Villar o Antón de Balvidares. En su obra literaria (apenas cinco poemas), muestra una hábil convergencia entre la retranca tradicional con la perspectiva ilustrada. Y es que el mensaje que solían encerrar sus poemas no es otro que la crítica al lujo y a la idolatría.

[…]

Por aquel caminón nuevu

Que fasta Xixón llegaba,

Tantos vivientes fervín

Y tanta xente colába,

Que parecía un formigueru

Cuando daquién lu destapa.

Quixe cudiar contra min,

Si quiciaves Santolalla

Habrá baxado del Cielo

Y dirín á visitalla,

O si nes santes reliquies

S’hobíes abridu aquell’arca,

que magar Uviedo é Uviedo

Ñunca se vió despesllada.

(La proclamación de Carlos IV)

3. Xuan María Acebal (1815-1894), la poesía burguesa

Escultor, poeta, profesor universitario, cofundador del diario católico El Carbayón (1879)… Acebal fue una figura polifacética ligada al carlismo y al conservadurismo político. Muy reconocido en su tiempo, el ovetense supondrá la excepción en la literatura asturiana de la segunda mitad del siglo XIX, estancada en el costumbrismo y en un bucolismo anacrónico que la incapacitará para captar al público burgués. Según Ramos Corrada, esta sería una de las razones por las que Asturias no experimentó un fenómeno similar a la Renaixença o el Rexurdimento.

Así, «Cantar y más cantar» marcaría un punto de inflexión en la literatura asturleonesa. La voz protagonista es un asturiano que vuelve del exilio y sube a L’Aramo para elevar un canto a su patria. Un poema en el que, como Señala Cubero de Vicente, Acebal sale al paso de una arcaica visión localista plagada de complejos y trata a Asturias -por fin- como una verdadera entidad colectiva.

Pel Poniente hay les sierres de Bedures,
Que el Feniciu furó la vez primera,
Y tras elli el Romanu, que sacaba
Co les venes de sangre d’ oru vena.
Entovía se atopen les migayes
Per un llau y per utru, y per Navelgas;
Y baXando pel río á Cornellana
Cuéyenles los paisanos ente arena,
Que mezclen con el zógue y dempués lleven
Regolviéndolo xunto ‘nunca duerna.
Qué tó decir de Cangues, nin de Pravia,
De les Luiñes, Caranga y de Teberga;
De Grao, de Quirós nin de Proaza,
O sitios qu’ endayuri el güeyu viera?
Yo non tengo palabres pa esplicallo,
Y déxolo p’algunu que más sépia.

4. Enriqueta González Rubín (1832-1877), la primera novela

Originaria de Santianes del Agua (Ribeseya), fue colaboradora de la efímera revista literaria El Nalón y en el periódico El Faro Asturiano, donde solía firmar como La Cantora del Sella.

Enriqueta es enormemente conocida por ser la autora de «Viaxe del tiu Pacho el Sordu a Uviedo» (1875), nada menos que la primera novela escrita en asturiano, concretamente en el dialecto oriental. Esta autora -a caballo del romanticismo- toma el relevo de la literatura costumbrista y, si bien es cierto que sus obras tienen como fondo un ambiente rural, no lo idealiza, al contrario recurre a la sátira para denunciar la desigualdad social.

-¡Sima Dios! -arrespondí yo-, esa culpa non é de ellos sinón nuestra; a güen seguru que si nós jeciéramos asina cuando ellos traten de que los unviemos a Madrid de deputaos, ¡otra cosa jora! Pero dixo elli que cuando los homes que non están avezaos a vevir en palacios se van avevir a ellos, como tienen que subir tantes escaleres, hasta el jumu del cigarru los amoria y-yos desvanez la cabeza, y non pueden amirar pa baxu. Eso será. (…)

5. Fernán Coronas (1884-1939), la búsqueda de lo ‘asturleonés’

Galo Antonio Fernández, más conocido como “Fernán Coronas”, o “el Padre Galo” fue un religioso nacido en Cadavéu (Ḷḷuarca) con un conocimiento fuera de lo común sobre Historia y Lingüística, al punto de dominar con soltura el asturiano occidental, el latín, el italiano, el portugués, el francés y el occitano, destacándose además como traductor de inglés, alemán, finés, griego y hebreo

Casi toda su producción en asturiano se adscribe a la década de 1920, parte de ella publicada en Rimas en astur-leonés (1928). Se trata de poesía modernista, con una temática basada en la reivindicación identitaria y lingüística de Asturias. En este sentido, Galo habría sido una figura preocupada por encontrar un modelo lingüístico y ortográfico válido para los distintos dialectos del asturleonés.

Güey que cruciu estrañu suelu

Mueiru de malencoliyas

Au tan los mieus esturianus?

Au tan las Estudias miyas?

L’augüina miya chorosa

Ensin gracia pa cantare

Vey trista ya amargurida

Cumu el corazón del mare!

Así respondeu l’Esva

Cun un queixúmene fondu,

[…]

6. Eva González (1918-2007), la voz de la Cordillera

Es la escritora en asturleonés más conocida de León. Perteneciente a la Xeneración de Posguerra, Eva nació en el seno de una familia humilde y campesina de Palacios del Sil, aunque tenía un espíritu autodidacta; no comenzaría a escribir hasta los años 70, pasando -de repente- a componer cuentos y poesías a diario.

De estilo fresco, expresivo y espontáneo, la palaciega se destacó por adaptar los modelos rítmicos de la tradición popular oral. Al tiempo, su temática tendrá como telón de fondo el mundo campesino, el paisaje y la naturaleza, pero en el que deja entrever las costuras del alma humana con una dulzura conmovedora

Su primer libro, Poesías ya cuentus na nuesa tsingua (1980), tuvo un impacto enorme, ya que era la primera vez que se publicaba una obra literaria en leonés en el Alto Sil, donde se conoce tradicionalmente como pauezu. Posteriormente, saldrán a la luz una serie de obras en colaboración con su hijo, el académico Roberto González-Quevedo: desde la serie «Na nuesa tsingua», escrita entre 1980 y 1990, a libros como «Poesía completa» (1980-1991), y de manera póstuma: «Cuentos completos» (2008), «Pequena enciclopedia de nós» (2011) y «Hestoria de la mia vida» (2018).

Los xeitos de la mia tierra,

Las cousinas del mieu pueblu

Hai que las contar aspaciu

Dando-ys gracia ya xeitu.

7. Amadeu Ferreira (1950-2015), el faro de Miranda

Al igual que en León, en la Tierra de Miranda la producción literaria en “la nuesa llingua” es particularmente tardía y apenas arranca en 1940. Desde entonces, el escritor que mejor ha encarnado la renovación y el tránsito a la modernidad fue Amadeu Ferreira. Nacido en Sendín, este abogado, profesor de la Universidad de Lisboa y político sería uno de los actores principales del movimiento de revitalización del asturleonés en esta pequeña comarca de Portugal, ocupando la presidencia de la Associaçon de la Lhéngua i Cultura Mirandesa.

Empezó a escribir desde los años 70 por influencia de Antonio Mourinho, especialmente poesía, resultado no tanto de una inspiración espontánea, sino de un trabajo largo y minucioso: «Cebadeiros», «Ars Vivendi / Ars Moriendi» y «Norteando»; y prosa, «La bouba de la Tenerie / Tempo de Fogo», «Cuntas de Tiu Jouquin», «Ditos Dezideiros / Provérbios Mirandeses» o «Belheç».

Por otro lado, Amadeu fue muy reconocido por su labor como traductor para el dialecto mirandés del asturleonés: «Ls Quatro Eibangeilhos», «Ls Lúsiadas», «Mensaige», dos aventuras de «Astérix» y obras de Horacio, Virgilio y Cátulo, entre otros.

«Hai un tiempo para nacer i un tiempo para un se morrer. L’alma nun puode bolar pa l cielo. Senó, cumo podien nacer cousas nuobas? Essa ye la rucerreiçon de las almas: son bidas nuobas. Son bichicos, arbicas i todo l que bibe. Ye por esso que fázen mui mal an anterrar las pessonas ne l semitério: habien de las anterrar pul campo para ajudar las almas a nacer. Assi, Dius, seia quien fur, ten muito mais trabalho.»

Cuideiru (Cudillero), ¿un pueblo vikingo en Asturias?

Cuideiru (Cudillero), ¿un pueblo vikingo en Asturias?

Por Denis Soria

La imagen de esta villa es icónica. Cuideiru es una reunión de color y vida encaramada sobre un anfiteatro abarrotado que tiene al mar por escenario. Por él sus vecinos reciben el nombre de pixuatos, en referencia al pexe y por tanto al oficio de pescador, mayoritario hasta hace unas décadas. No es raro, y es que los vecinos de As Figueiras (Castripol) son también conocidos como pixotos.

Ojo, no todos los que viven en Cuideiru ostentan este gentilicio. Los que se dedicaban a otros oficios (al comercio o a la labranza fundamentalmente) eran conocidos como caízos, por ocupar el barrio de La Cai. De hecho tradicionalmente estas dos comunidades se llevaban a matar, estando incluso excluidos estos últimos de participar de ciertas fiestas (y ya no digamos los vaqueiros). Porque ya se sabe, que en pueblu pequeñu, infiernu grande

La villa de Cuideiru. (Foto: Mampiris).

La Ribera (GETTY IMAGES)

Pero mucho se dijo y se dice sobre sus vecinos, especialmente sobre su supuesto origen en los vikingos que asolaron las costas europeas hace un milenio y asentados aquí o acerca de su habla, distinta al resto -supuestamente- y salpicada de palabras de raíces nórdicas. Una leyenda que cobró fuerza en los últimos años seducida por la épica de las novelas y series de televisión. Sin embargo, ¿qué hay de verdad en todo esto? ¿Existe un dialecto pixuatu? Y… ¿Son realmente sus vecinos descendientes de los normandos?

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Reproducción de los drakkars o långskip lordomanos para la famosa serie Vikings.

Las crónicas medievales asturleonesas nos hablan ciertamente de hasta cuatro oleadas de estas incursiones de turistas escandinavos por el Reino de los Astures entre los siglos IX y XII. En efecto, en el verano del año 844 fue avistada una flota vikinga en la costa de Gijón/Xixón rumbo a Galicia, donde se entregaron al pillaje. El rey Ramiro I los derrotó a los pies de la Torre de Hércules, destruyéndoles alrededor de 70 naves, aunque los supervivientes continuarían sus correrías por el Al-Ándalus saqueando Lisboa y Sevilla.1 Incluso Oviedo/Uviéu fue asaltada en tiempos de Alfonso III, motivando la construcción de La Torre Vieya de Samiguel, anexa a la Catedral. Aunque en ocasiones los propios monarcas recurrieron a sus servicios, bien para sus luchas intestinas o bien para la guerra contra los musulmanes, como en el caso de Alfonso II contra Hisham I en el 795.2

No obstante, a pesar de contar con indicios de asentamientos temporales en Galicia, el que fuera uno de los territorios peninsulares más castigados por sus ataques, no poseemos ninguna prueba documental ni arqueológica que acredite el improbable establecimiento de grupos de normandos en tierras asturianas.

Los pixuatos continúan fieles a la tradición marinera.

Sí acaso de celtas britones, refugiados cristianos que huían de la invasión anglosajona de las Islas Británicas en el siglo VI hacia lugares como Armórica (la actual Bretaña francesa), Galicia y Asturias, donde fundarían la Diócesis de Britonia. Aún hoy conservamos topónimos que evidencian su presencia, como El Bretón (La Madalena, Avilés), Bretones (Belonciu, Piloña) o La Playa los Bretones (Vidiago, Llanes).

Aún con todo, resulta muy aventurado afirmar que fueran estos britones o vikingos los fundadores de Cuideiru. ¿Y qué hay de su legado en el dialecto local? Quizás pueda desilusionar a más de uno, y es que el habla pixuata no es ninguna particularidad, sino que resulta idéntica al asturiano hablado en Pravia o en Grau. Es decir, que no existe ningún dialecto pixuatu.

Más allá de la jerga relacionada con la mar y la pesca, el habla de los pixuatos y de sus vecinos se caracteriza por el fuerte cerramiento vocálico (fonti/fontis, gatu/gatus), la apertura de la tónica en la diptongación de /ǒ/ y /ĕ/ latinos (pueblu-puablu, bien-bian) o el empleo de los diptongos /éi, ou/ (veiga, marineiru, outru…). En la misma web del Conceyu se pueden consultar varias algunas palabras comunes entre los lugareños, algunas realmente curiosas.

Asturiano Tipo A Asturiano central Castellano std
Bulichi Boliche Boliche (red, aparejo)
Castiallu Castiellu Castillo
Chama Chama Palo que se coloca en el carel de una embarcación donde se pone el estrobo para fijar el remo].
Chicoti Chicote Chicote (extremo, remate o punta de cuerda, o pedazo pequeño separado de ella.)
Fuau Fueu Fuego
Gaxarti Gaxarte Gancho, garfio
Guai Güei Hoy
Guavada Güevada Hueva
Guayu Güeyu Ojo
Güichi Güinche Guinche (grúa o torno para subir cajas o material)
Llubricante Brugre, llocántanu Bogavante
Lleichi Lleche Leche
Quiquirimandi Cascoxu Caracol
Zurria Orbayu, orpín, muga, zurria Llovizna

L’Amuravela

Pero si realmente queréis oír una buena muestra del asturleonés del bajo Nalón podéis acercaros el día de San Pedro (29 de junio) a la multitudinaria fiesta de L’Amuravela, declarada Bien de Interés Turístico Nacional en 1979, un sermón laico cargado de rima y suspicacia que resume lo acontecido en el año.

Desde hace más de 30 años el encargado de recitarlo es el escritor Cesáreo Marqués, aunque fueron célebres otros narradores como Xuacu Gaitanu o Xuan de la Cuca. Parece ser que debido al escozor de las palabras de este último el párroco decidió prohibir la fiesta hacia 1900, no recuperándose hasta 1946.

Dichos versos empiezan así:

Nel nomi de Xuasús
ya la Virxi Soberana,
vou ichar l’Amuravela
comu San Pedru asperaba.

A lo que, tras recitar el sermón, concluye con un saludo al santo en el código náutico:

Mientras Cuideiru viva
ya duri la Fonti’l Cantu,
vei San Pedru a la Ribera
con toudus lus demás Santus.

¡Amura vela!
¡Isa vela!
¡Fuau a babor!
¡Fuau a estribor!

¡Viva Pedru!

 

¿Y de dónde viene esta tradición? No se sabe a ciencia cierta, pero se dice que el origen del sermón está vinculado al regreso de los marineros que participaron en la conquista de La Florida enrolados en la nave «El Espíritu Santo», hace más de 400 años.

Ahí es nada…

Referencias:

  1. Carlos Sánchez, J., 2012, “Los ataques vikingos y su influencia en la Galicia de los siglos IX-XI”. Anuario Brigantino: 5. URL: http://anuariobrigantino.betanzos.net/Ab2010PDF/2010%20057_086%20VIKINGOS%20EN%20GALICIA.pdf
  2. Chao, R., 2015, “Los ataques vikingos al reino asturleonés”. Corazón de León. URL: http://corazonleon.blogspot.com.es/2015/09/los-ataques-vikingos-al-reino.html