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4 visitas en asturiano para disfrutar noviembre

4 visitas en asturiano para disfrutar noviembre

“Ser Asturianu” consolida su programa de visitas guiadas en asturleonés con una ruta por cada sábado del mes de noviembre.

El éxito de las rutas en asturiano por Oviedo/Uviéu de los últimos dos meses garantiza su incorporación definitiva a la oferta de ocio en la capital asturiana. Tanto paisanos como visitantes muestran cada vez más interés por unas actividades cuyo atractivo reside en conocer la cara más auténtica de Asturias, alejada de tópicos y complejos. Además, el uso de la lengua asturiana, lejos de ser un obstáculo para seguir la visita, se ha convertido en toda una experiencia de inmersión en la que poder acercarse a la cultura y la historia de los asturianos de manera fresca y desenfadada.

Todas las visitas están dirigidas por Denis Soria, guía oficial de turismo de Asturias.

SÁBADO 9: RUTA DE LA REVOLUCIÓN D’OCHOBRE DE 1934

Fechas y horarios

– Sábado 9 de noviembre, 18h

Punto de encuentro

Parque de El Campillín (Uviéu/Oviedo).

Tarifas y reservas

– Adultos: 5€

– Menores de 12 años: Gratis

Para apuntarse es imprescindible reservar con antelación en el correo electrónico infoserasturianu@gmail.com

SÁBADO 16: LA CATEDRAL NA LLITERATURA ASTURIANA

Fechas y horarios

– Sábado 16 de noviembre, 11:30h

Punto de encuentro

Plaza de Alfonso II (Uviéu/Oviedo).

Tarifas y reservas

– Adultos: 10€, incluye precio de entrada a la catedral (7€)

– Menores de 12 años: Gratis

Para apuntarse es imprescindible reservar con antelación en el correo electrónico infoserasturianu@gmail.com

SÁBADO 23: PRERROMÁNICU DEL NARANCO

Fechas y horarios

– Sábado 23 de noviembre, 11h

Punto de encuentro

Centro de Interpretación del Prerrománico (Antiguas Escuelas de Naranco, Uviéu/Oviedo).

Tarifas y reservas

– Adultos: 8€

– Menores de 12 años: 3€

Para apuntarse es imprescindible reservar con antelación en el correo electrónico infoserasturianu@gmail.com

SÁBADO 30: RUTA DE LA REVOLUCIÓN D’OCHOBRE DE 1934

Fechas y horarios

– Sábado 30 de noviembre, 18h

Punto de encuentro

Parque de El Campillín (Uviéu/Oviedo).

Tarifas y reservas

– Adultos: 5€

– Menores de 12 años: Gratis

Para apuntarse es imprescindible reservar con antelación en el correo electrónico infoserasturianu@gmail.com

5 tradiciones asturianas de la Noche de Ánimas

5 tradiciones asturianas de la Noche de Ánimas

Repasamos los mitos y tradiciones más comunes en Asturias anteriores al Halloween

Hace no tanto las tradiciones eran un importante elemento de identidad, de refuerzo de una comunidad normalmente agrícola. Es lógico que con el refalfiu del Halloween a muchos nos asalte una sensación de vacío ante una celebración cuya única finalidad, después de todo, es el consumo y la ostentación. Y es que nuestra sociedad aún no tiene los dos pies fuera de ese mundo campesino, un mundo marcado por el ritmo de las estaciones. Así, sabemos que los gaélicos (irlandeses) conmemoraban, tras la cosecha, el Samain (literalmente, el “final del verano”). Y aunque se presupone que otros pueblos célticos contaban con festividades similares, no hay documentación muy extensa al respecto. Por otro lado, Manuel P. Villatoro señala que los romanos, también un pueblo indoeuropeo, honraban ese día a la diosa Pomona, la deidad del otoño y de las manzanas. Con el Papa Gregorio III vino la cristianización, trasladando la festividad de los «Mártires Cristianos» (Todos los Santos) al 1 de noviembre, para hacerla coincidir con la fiesta pagana. Esto es, «All Hallow’s Eve», abreviada como Halloween, sería la traducción al inglés de lo que nosotros llamamos “víspera de Todos los Santos”, una celebración cristiana salpicada de tradiciones de origen pagano más o menos similares en toda Europa.

La cosa no quedaría en un simple anglicismo si no fuese porque la festividad que -literalmente- se nos vende no es sino un remake comercial fruto del cine y el marketing, alejado de las tradiciones del Oíche Shamhna o Halloween llevadas a Norteamérica por los emigrantes irlandeses. Y ya no digamos de las propias. Pese a todo, la resistencia a esta cultura manufacturada no siempre está exenta de contradicción. De hecho, en los últimos años se ha instalado la moda de enmascararlo bajo el nombre de Samaín, como pretendiendo dotarlo de mayor autenticidad, pero pasándose por el arco del triunfo la tradición asturiana. ¿Acaso llamarlo en irlandés nos resulta menos ajeno que hacerlo en inglés?

Ponerse a la defensiva tampoco es una opción. Si Halloween ha venido para quedarse, aprovechar su tirón podría ser una oportunidad para reinterpretarlo en clave asturiana, y recuperar así una parte de una parte de nuestro patrimonio hoy cercano a la desaparición. Lo contrario será como empeñarse en luchar contra un fantasma.

Aquí te traemos algunos mitos y tradiciones asturianas de la Nueche d’Ánimes o la viéspera de Tolos Santos recogidas por el etnógrafo Alberto Álvarez Peña.

 

1. L’AMAGÜESTU DE DIFUNTOS

El cementerio de Banduxu aún sigue decorándose con dibujos de flores el día de Tolos Santos (Fotografía: David Tuñón).

Una de las costumbres más arraigadas consistía en hacer amagüestos, una reunión que, si bien se repetía lo largo del otoño y el invierno, la solemnidad de la víspera de Tolos Santos obligaba dejar un puñado de castañas bajo un tapín de hierba, para aplacar el hambre de los difuntos. En este sentido, si restallaba alguna castaña, significaba que un ánima había conseguido salir del purgatorio. La tradición de dejar comida o agua en la puerta de las casas y los camposantos tuvo continuación hasta la década de 1940, al igual que la celebración de banquetes sobre las tumbas de los antepasados, tal y como sigue haciéndose hoy en México durante el Día de Muertos. Hablamos de rituales, sin embargo, tan antiguos y extendidos como perseguidos, ya desde tiempos de Alfonso X “el sabio”.

«Pero aún hasta hace poco, en la Montaña, que es lo mismo para el caso que en Asturias, a las diez de la mañana de ese día se ponían en las tumbas las ofrendas “consistentes en sebosos cuartos de carnero, rancio vino de Málaga y panes de dulce álaga”» (Domingo Cuevas, Antaño, 1904)

 

2. AFURACAR CALABACES

Expo “calabaces y calaberes”. Fotografía: Xardín Botánicu de Xixón

La costumbre de vaciar calabazas (nabos, mucho antes que la hortaliza americana) está ampliamente registrada en todo el norte de España hasta la segunda mitad del siglo XX. La tarea correspondía a los niños, quienes colocaban este calabazón iluminado con velas en las puertas y ventanas o en las encrucijadas de caminos, donde se supone que se aparecen las ánimas.

 

3. LA GÜESTIA

Por aquellos lares podía uno encontrarse fácilmente con los espíritus, pues durante la Nueche d’Ánimes la frontera entre el mundo de los vivos y de los muertos se desdibujaba por unas horas. El peor infortunio para el caminante era toparse con la Güestia, una “hueste” o procesión de almas en pena. Nada de lo que los muertos ofreciesen podía aceptarse, pues ello conllevaba convertirse también en difunto y vagar con ellos por toda la eternidad. De igual manera, tampoco convenía contrariarlos. Si convidaban a comida lo mejor era simular que se masticaba, de lo contrario no habría sal de frutas capaz de aplacar tan fatal destino.

 

4. LA MAR QUE DEVUELVE A LOS MUERTOS

En algunos pueblos pesqueros, como en Cuideiru, no se podía salir a faenar. Los pixuetos preferían arriar las velas y quedar en tierra esa noche ante el temor de que al recoger las redes éstas saliesen repletas de los huesos de aquellos marineros que habían perecido ahogados. Aunque no era el único peligro con el que se podían encontrar:

«Antiguamente los pescadores de Cudillero no salían a la mar la noche de todos los Santos ni la del día de la Encarnación. Pero una vez, la noche de todos los Santos, salieron dos lanchas a la pesca y al pasar frente a la concha de Artedo, vieron que, sobre el agua, casi a orilla de tierra, ardían muchas luces. Los marineros enfilaron las proas de sus lanchas hacia aquellas luminarias y rema que rema, porque allí las olas rompían con mucha fuerza, llegaron allá y vieron llenos de miedo, que las luces eran producidas por huesos que había puesto allí la Güestia».

(Aurelio del Llano, Del folckore asturiano, 1977)

 

5. L’AGUINALDU

Niños pidiendo l’aguinaldu en Robléu (Cerecea, Piloña). Año 1930.

Nada de ese fusilable “truco o trato”. Los dulces había que ganárselos, como en Antroxu, por lo que los chavales salían con las caras embadurnadas de ceniza -sin disfrazarse- a pedir cantando por las casas, donde la recompensa solía consistir en chorizo, longaniza, castañas o avellanas. Y si había suerte, algún frixuelu (el terror de Pablo Casado).

“Queden con Dios señores
Nosotros con Dios nos vamos
Hasta l’añu venideru
Qu’en so casa mos veamos”

Por el contrario, si no recibían nada:

“Allá arriba n’aquel altu
Hai un perru cagando
Pa los amos d’esta casa
Que nun me dan aguinaldu.”

 

 

¿Por qué Asturias es un Principado?

¿Por qué Asturias es un Principado?

Muchos asturianos piensan que el título tiene que ver con el reino de Asturias, pero la causa real es mucho más humillante
 

 

Ni Pelayo ni los reyes asturleoneses tienen que ver con el origen de un título que se remonta al siglo XIV, mientras Europa se desangraba por la Guerra de los 100 años. Asturias era entonces un territorio más del reino de León, integrado ahora en la Corona de Castilla. Y en medio de este jaleo nacerá nuestro protagonista, Alfonso Enríquez, hijo bastardo de Enrique de Trastámara, cuya crianza había sido confiada a Rodrigo Álvarez de las Asturias, uno de los nobles más poderosos de su tiempo. Su padrastro acabaría encariñándose con él, y le hará heredero del condado de Noreña, de Xixón, y de casi tres quintas partes de Asturias, junto con algunas posesiones en tierras de León.

Entretanto, había en Castilla dos hermanos enfrentados por el trono, Enrique y Pedro I (el cruel), que no paraban de buscarse las espaldas. Y no es una forma de hablar. Enrique logrará imponerse tras coser a Pedro a puñaladas (lo que en Asturias conocemos como “hacerse un Tomasín“), un suceso que vendría a abrir la puerta a Alfonso para convertirse en heredero, poniendo su espada al servicio del ejército castellano y buscando el favor de su padre con sus valerosas hazañas en Andalucía y Portugal. Pero éste tenía otros planes. Para firmar la paz con Portugal, Enrique II le prepara la boda con Isabel de Viseu.

Alfonso no podía estar más decepcionado, después de tanto esfuerzo su padre le había “recompensado” con otra bastarda, y no con la heredera legítima del trono portugués.

Torre de los Álvarez de las Asturias (Trubia, Gijón/Xixón)

Pero cuando Enrique muere, en 1379, Alfonso perderá otro tren al adelantársele su hermanastro Juan, quien echó todavía más leña al fuego prohibiendo a los nobles cobrar impuestos a la Iglesia. En 1383 Alfonso conspira contra él, pero sus planes son frustrados por el obispo de Oviedo/Uviéu, Gutierre de Toledo. Lejos de achantar, cuando se entera de los preparativos para el matrimonio entre Juan I y Beatriz, la heredera legítima del trono portugués, el conde acaba estallando. Era el acabóse.

Viendo cómo el trono se le volvía a escapar de las manos, el historiador xixonés Estanislao Rendueles describe cómo Alfonso intentó entonces crear un estado independiente de la Corona en la primavera de 1382, ofreciendo el puerto de Gijón/Xixón a ingleses y portugueses. Fracasó. Las tropas castellanas invaden Asturias por mar y tierra, y aplastan la resistencia de los castillos de Cangas y de Tinéu. Después del asedio de Gijón/Xixón Alfonso será hecho prisionero y todos sus dominios van a ser confiscados por la Corona. Nada distinto a un desahucio de los de hoy en día… De esta manera, la importancia de esta rebelión fue determinante para que Juan I crease el PRINCIPADO DE ASTURIAS en 1388, una fotocopia de la conquista inglesa de Gales que supeditaba los señoríos asturianos directamente a la autoridad real. Y no, este título no era un premio, era un mecanismo de sometimiento a los castellanos.

«(…) que la tierra de las Asturias que nós tomamos para la Corona del Regno por los yerros que el conde Alfonso nos fizo…

Juan I de Castilla

Enrique III (hijo de Juan I) y Catalina de Lancaster serán los primeros príncipes, y Asturias se convertirá en un Risk particular donde se entrenarán en las tareas nel gobierno. Parecía que la historia de nuestro conde iba a acabar aquí, pero la repentina muerte de Juan I en 1390 y la minoría de edad de Enrique III provocó un caos que Alfonso supo aprovechar a su favor, y después de 6 años preso recobró por fin su libertad y posesiones. Estaba preparado para hacer otro intento de independencia en 1395, the last, el definitivu, l’arrancadera…

Inmediatamente, los castellanos entran en Asturias por el puerto Payares con una fuerza de 2.600 hombres, y asedian la ciudad de Gijón/Xixón por segunda vez. Alfonso Enríquez marchará a Baiona para recabar apoyo militar, pero entonces, ¿quién quedaba al mando de la defensa de la villa? Nada menos que su mujer, la portuguesa Isabel, y sus partidarios, como Cortés de Parres, muy inferiores en número, pero apoyados en la morfología del peñón de Cimavilla, totalmente aislado durante la pleamar. El rigor del invierno enfrió los ánimos y ambas partes se avinieron a una tregua en la se que buscó la mediación del rey de Francia, pero la guerra se reanudaría en agosto. Durante ese tiempo los castellanos ensayarían el uso de artillería contra las murallas, en lo que sería el primer testimonio del empleo de pólvora en el norte peninsular.

Después de un mes resistiendo a la desesperada, Isabel rinde la plaza ante a falta de refuerzos. Era 6 de septiembre, una efeméride que quedará por siempre grabada a fuego en la historia de Asturias:

“Quemaronse los palacios del rey Pelayo (…) y también la Iglesia de La Virgen María, levantada sobre el faro herculino, las casas todas de la ciudad, la Iglesia de San Juan levantada sobre el templo de Apolo, la torre Augusta fue demolida y también los establecimientos de las cohortes, todo fue demolido y quemado y se arrojó sal sobre las tierras para hacerlas infértiles”…

Enrique III de Castilla

Desgraciadamente, casi todo lo que conocemos sobre esta historia corresponde a la versión de los vencedores, como la crónica de López de Ayala, que participó en persona en el asedio de Xixón. Cronistas que sembaron sus escritos de falsedades tales como que la “mala fembra” de Isabel había incendiado la ciudad antes de entrar los castellanos…
 
“Mas este chronista (…), e todos os mais escriptores Castelhanos, mostrarão-se sempre e mostrarão-se ainda hoje tão pouco affeiçoados ao Senhor D. João I, que tudo quanto elles dicem em desabono do caracter deste Illustre Principe, deve ficar, pelo menos duvidoso (…)”

Como castigo, Enrique III retirá a Xixón el privilegio de comerciar por mar, que pasaba ahora a San Vicente de la Barquera, y prohibirá a los vecinos volver a poblar Cimavilla, los cuales tuvieron que buscarse la vida en la zona de Somió durante años (y no en los chalets de hoy, precisamente). Pero hubo otras consecuencias; la caída en desgracia de las familias partidarias de los Noreña y el ascenso de las valedoras de los intereses castellanos, así como el fortalecimiento de la autoridad de Gutierre de Toledo, responsable de la castellanización de la Iglesia asturiana. Junto a todo eso, el ahora “Principado” vivirá un proceso de disgregación formal del reino de León, desvinculándolo de algunas de sus instituciones y creando otras, como la Junta General, revitalizada por los borbones tras reconocer al Principado como mayorazgo regio desde 1707, quizás para compensar la implantación de un organismo centralista como era la Real Audiencia (1717).

Y así, tras muchos ires y venires, en 1977, dos años después de la restauración de la monarquía, Felipe de Borbón recuperará el título de “príncipe de Asturias”, celebrado por muchos asturianos. Otros, en cambio, verán en el título el recuerdo humillante de la derrota de Asturias y de la destrucción de Xixón.

¿Pero qué fue el conde de Noreña? Al parecer, sería asesinado por orden del rey en 1406. Su familia, refugiada en Portugal, fundará el poderoso linaje de los Noronha (Noreña), cuyo recuerdo más tangible bien pudiera ser el visitadísimo palacio de los duques de Bragança, en Guimarães, levantado por D. Alfonso y Constança de Noronha, hija de Isabel y Alfonso Enríquez.

 

Palacio de los Duques de Bragança, Guimarães (Fotografía: VisitPortugal)

Visitas en asturiano a la Catedral y al prerrománico

Visitas en asturiano a la Catedral y al prerrománico

‘Ser Asturianu’ propone un par de visitas en asturleonés en Oviedo/Uviéu para conocer la Catedral y el prerrománico del Naranco.

 

La Catedral de Oviedo/Uviéu en la literatura asturiana

Las visitas, previstas para el sábado 14 a las 10:00h y a las 16:00h, recorrerá a lo largo de poco más de una hora los distintos espacios del interior de la catedral de Ovied/Uviéu, como son la Cámara Santa, el Claustro, o el Deambulatoriu, de la mano de casi una decena de autores de distintas épocas, desde el Barroco hasta la década de 1970.

Constantino Cabal, Antón de Marirreguera, Ángeles López Cuesta o Xuan María Acebal son slagunos de los escritores escogidos para, desde sus obras, asomranos a la historia del templo gótico y de sus reliquias. Las visitas estarán dirgidas por Denis Soria, guía oficial de Asturias y guía habilitado de la catedral.

Fechas y horarios

– Sábado 14 de septiembre, 10:00h y 16:00h

Punto de encuentro

Fuente de Ia plaza de la catedral (plaza de Alfonso II).

Tarifas y reservas

– Adultos (mayores de 12 años): 10€ *incluye precio de entrada a la catedral (7€).

– Con bono-tarjeta de entrada 12 meses a la catedral: 5€ *deberá presentarse en ventanilla

– Niños (menores de 12 años): gratis

Para apuntarse es imprescindible reservar con antelación en el correo electrónico infoserasturianu@gmail.com

 

Prerrománico del Naranco

Levantado en el siglo IX en el reinado de Ramiro I, Santa María de Naranco es el único palacio que todavía se mantiene de un monarca asturiano, a escasos 10 min del centro de Oviedo/Uviéu. En esta visita haremos un viaje de más de mil años a un pequeño reinuoque resistía contra el Islam desde sus montes tapados por la niebla, al tiempo que iba recibiendo ideas y estilos artísticos europeos. Bajo la corona de sus reyes éstos se fusionarán con lo autóctono dando lugar al arte prerrománico asturiano, único en el mundo.

A lo largo de nuestra visita nos acercaremos también al templo privado de Ramiro I, Samiguel de Lliño, una iglesia enigmática asituada en el claro de un bosque y repleta de hermosas celosías, donde la restauración actual está sacando a la luz pintures milenaries con interesantes motivos.

Ambos monumentos ramirenses están declarados Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO desde 1985.

Las visitas estarán dirigidas por Denis Soria, guía oficial de Asturias y guía habilitado de la catedral.

Fechas y horarios

– Sábado 28 de septiembre, 11:00h

Punto de encuentro

Centro de Interpretación del Prerrománico (Antiguas Escuelas de Naranco, 33012).

Tarifas y reservas

8€ *incluye precio de entrada a Santa María (3€).

Para apuntarse es imprescindible reservar con antelación en el correo electrónico infoserasturianu@gmail.com

El Tragamón, el bosque mágico de Gijón / Xixón

El Tragamón, el bosque mágico de Gijón / Xixón

Carbayera’l Tragamón. Fotografía: Manuel M.V.

El roble o carbayu (quercus robur) ha sido considerado como un árbol sagrado por muchos pueblos de Europa: los druidas celebraban sus ceremonias retirando ramilletes de muérdago de sus ramas, que lluego usarían en sus pociones, los griegos los consagraban a Zeus, hubo carbayos levantados en honor a Júpiter en las siete colinas de Roma y La Biblia alude al roble entre las muchas maderas con las que se construyó el Arca de Noé. Es además el símbolo del pueblo vasco, pues era bajo el árbol de Gernika donde los reyes juraban respetar los fueros. Y fue gracias a uno de estos famosos y añejos árboles, ubicado en la calle Uría, por lo que los ovetenses reciben cariñosamente (o no) el gentilicio de carbayones.

Una de las manchas de carbayos más antiguas y extensas de Gijón/Xixón podemos encontrarla en el barrio de Cefontes (de cien fuentes), solar del apellido Cifuentes. Se trata de la Carbayera’l Tragamón, un lugar muy apreciado por las familias xixonesas para pasar la tarde del domingo. Algunos suelen dividirla en dos, refiriéndose al bosque situado al norte de la carreterina de La Isla como la Carbayera de los Maizales. Ésta recibe su nombre de un antiguo merendero próximo con bastante fama en los 70, pero no existe como tal, sino que es una continuación de la del Tragamón, integrada parcialmente dentro del recinto del Jardín Botánico Atlántico desde 2003.

Guapo y curioso es el nombre de Tragamón, que aparece en la documentación del siglo XVI como «Tregomón», lo que nos invitaría a pensar que habría derivado de “tres del gamón” (detrás del gamón), una planta silvestre de flores blancas. Sin embargo, nada se sabe con certeza.

Toda la carbayera es Monumento Natural, con  ejemplares de hasta 500 años y 28 m de altura. Está dividida en dos zonas: la que pertenecía a la finca de La Isla, y la de terreno comunal. La primera de ellas responde a un crecimiento más natural sin intervención humana, mientras que la segunda fue aprovechada polos vecinos para leña hasta 1905, de ahí su crecimiento más irregular y a la vez tan fascinante.

Esta zona tuvo una gran importancia en la historia de La Transición en Asturias, pues aquí se celebró el célebre Día de la Cultura entre 1972 y 1984, una gran fiesta donde llegaron a actuar Ana Belén y Víctor Manuel, Nuberu, Rosa León y un ciento de artistas próximos a los movimientos de izquierdas. Su gran promotor fue Óscar Roza Riera, natural de Cimavilla, quien ilusionó a sus compañeros para llevar adelante este evento que juntó a varios colectivos y que fue, en definitiva, el germen de nuevos movimientos y partidos durante la moribunda dictadura franquista.

¿Es Gigia el origen de Gijón?

¿Es Gigia el origen de Gijón?

¿Por qué el nombre de la mayor villa y conceyu de Asturias continúa siendo una incógnita?

La denominación de la villa y conceyu de Xixón ha variado en la documentación histórica a lo largo de los siglos. Geygion, Gigon, Giion, Gyjon, Xijon, Jixon y Xixón son algunas de las formas que se pueden rastrear en el papel. Pueden parecer diferentes, pero tanto el asturiano como el castellano lo habría pronunciado de forma casi idéntica hasta el siglo XVI, momento en que el castellano empieza a vocalizarlo como la actual «j». Así, el castellano mantuvo de alguna manera la grafía antigua con una pronunciación novedosa, mientras que el asturiano mantuvo la pronunciación histórica con una grafía algo más moderna (documentada ya desde 1634).

Vista de la costa central de Asturias, Pedro Teixeira (1634)

¿Pero de dónde procede ese nombre tan estraño? Nadie lo sabe con certeza, aunque no faltaron teorías de lo más disparatado. Tirso d’Avilés señaló su origen en el nombre de ‘Gerión’, un gigante mitológico al que Hércules roba el rebaño, al tiempo que Gregorio Menéndez Valdés habría propuesto ‘Ogixas’, uno de los nombres de Noé. Hubo hasta quien quiso ver el nombre de un rey etiope, ‘Gigon’. Sea como fuere, una de las propuestas de mayor éxito y calado sería ‘Gigia’. El parecido gráfico y fonético (aunque solo en apariencia) de esta antigua urbe romana con el nombre en castellano le granjeó gran popularidad, al punto de bautizar a la asociación de vecinos y algunos nombres comerciales. Sin embargo, el propio Jovellanos expresará sus dudas acerca de su viabilidad, pues Gigia (pronúnciese guíguia) no era sino el nombre de una población de la Asturia cismontana, esto es, situada en territorio de la actual provincia de León. Un nombre que pudo incluso haber evolucionado hasta la actual Cea.

Descartado queda, por tanto, identificar Gigia con Gijón/Xixón, como nos apunta Ramón d’Andrés en su Diccionariu toponímicu de Xixón (2007). Aquí podremos descubrir algunas curiosidades sobre éste y otros topónimos del conceyu, recogiendo algunas hipótesis algo más científicas. Las principales se resumen en dos; una desarrollada por Unamuno en referencia a un posible SAXUM, un peñasco o promontorio (algo verosímil si atendeamos al perfil de Cimavilla) y otra elevada por Xose Lluis García Arias en torno al genitivo de un poseesor, tal vez IAIONUS, IEIONIUS o GEGIONUS.

Conjeturas aparte, el origen del nombre de la villa y conceyu más poblado de Asturias sigue siendo, a día de hoy, un verdadero misterio.

 

[«la billa de xixon» 29 de agosto de 1635] Incluido en un informe sobre defensa que remitió Fernando Valdés a Felipe IV., se trata del plano de Gijón/Xixón más antiguo que se conserva.