Seleccionar página

Una propuesta para acercarse a la literatura de la ‘llingua’ que comparten asturianos, leoneses y mirandeses

Por Denis Soria

Manuel Rodríguez Rivero, historiador y crítico castellano, viene defendiendo que la concepción de un libro como «clásico» va más allá de una clasificación entre artistas antiguos y modernos. Por el contrario, hablamos de obras que, en su ámbito, influyeron en cómo interpretamos la historia de nuestra literatura o fueron determinantes en el desarrollo literario posterior. Hoy os proponemos 7 autores en lengua asturleonesa que entrarían dentro de esta categoría, aunque por supuesto, caben munchísimos más.

1. Antón de Marirreguera (1605-1662), el primero conocido

Antón González Reguera, más conocido como Antón de Marirreguera, era un autor natural de Llorgozana (Carreño), párroco de Priendes (1634-1644) y Albandi (1645-1661) y que llegó a ser Arcipreste de Carreño desde 1656.

Su poema «Cuando ensamen les abeyes» está considerado como la primera obra literaria -documentada- en lengua asturiana. Dichos versos fueron presentados y premiados en el certamen literario que amenizó las celebraciones por la proclamación de Santa Olaya de Mérida como patrona de la Diócesis de Oviedo/Uviéu por el Papa Urbano VIII en el año 1639. En palabras de José María de Cossío, estilísticamente es interpretado como un punto de transición entre el modelo medieval y el barroco, observándose una adaptación estructural de las fábulas clásicas al relato oral tradicional.

Cuando esamen les aveyes

Fujendo con el calor

Ya saben u esta el cajiellu.

Santolaya fó la abeya

Que de Mérida ensamó

Enfadada que adorasen

Les fegures de llatón.

Entonces el re don Sil

Andaba en guerra feroz

Con los moros que querín

Encabezase en Lleón.

Permitiolo aquesta Santa

Que les victories yi dio,

Siendo en ellos matanzua.

Fasta que en Mérida entró.

[…]

2. Xosefa Xovellanos (1745-1807), la primera mujer escritora

De vida trágica, esta xixonesa se mudaría a Ovedo/Uviéu en 1788 tras enviudar y perder a sus tres hijos. Allí se dedicaría a la formación de mujeres reclusas y a obras diversas de caridad. Finalmente, ingresará en el Convento de las Agustinas Recoletas de Gijón/Xixón.

Xosefa pertenece a la llamada Xeneración del Mediu Sieglu, cercana a un círculo de escritores de influencia neoclásica vinculados a la Ilustración que -con todo- apostaron por un uso culto del asturiano, como era el caso de Xuan González Villar o Antón de Balvidares. En su obra literaria (apenas cinco poemas), muestra una hábil convergencia entre la retranca tradicional con la perspectiva ilustrada. Y es que el mensaje que solían encerrar sus poemas no es otro que la crítica al lujo y a la idolatría.

[…]

Por aquel caminón nuevu

Que fasta Xixón llegaba,

Tantos vivientes fervín

Y tanta xente colába,

Que parecía un formigueru

Cuando daquién lu destapa.

Quixe cudiar contra min,

Si quiciaves Santolalla

Habrá baxado del Cielo

Y dirín á visitalla,

O si nes santes reliquies

S’hobíes abridu aquell’arca,

que magar Uviedo é Uviedo

Ñunca se vió despesllada.

(La proclamación de Carlos IV)

3. Xuan María Acebal (1815-1894), la poesía burguesa

Escultor, poeta, profesor universitario, cofundador del diario católico El Carbayón (1879)… Acebal fue una figura polifacética ligada al carlismo y al conservadurismo político. Muy reconocido en su tiempo, el ovetense supondrá la excepción en la literatura asturiana de la segunda mitad del siglo XIX, estancada en el costumbrismo y en un bucolismo anacrónico que la incapacitará para captar al público burgués. Según Ramos Corrada, esta sería una de las razones por las que Asturias no experimentó un fenómeno similar a la Renaixença o el Rexurdimento.

Así, «Cantar y más cantar» marcaría un punto de inflexión en la literatura asturleonesa. La voz protagonista es un asturiano que vuelve del exilio y sube a L’Aramo para elevar un canto a su patria. Un poema en el que, como Señala Cubero de Vicente, Acebal sale al paso de una arcaica visión localista plagada de complejos y trata a Asturias -por fin- como una verdadera entidad colectiva.

Pel Poniente hay les sierres de Bedures,
Que el Feniciu furó la vez primera,
Y tras elli el Romanu, que sacaba
Co les venes de sangre d’ oru vena.
Entovía se atopen les migayes
Per un llau y per utru, y per Navelgas;
Y baXando pel río á Cornellana
Cuéyenles los paisanos ente arena,
Que mezclen con el zógue y dempués lleven
Regolviéndolo xunto ‘nunca duerna.
Qué tó decir de Cangues, nin de Pravia,
De les Luiñes, Caranga y de Teberga;
De Grao, de Quirós nin de Proaza,
O sitios qu’ endayuri el güeyu viera?
Yo non tengo palabres pa esplicallo,
Y déxolo p’algunu que más sépia.

4. Enriqueta González Rubín (1832-1877), la primera novela

Originaria de Santianes del Agua (Ribeseya), fue colaboradora de la efímera revista literaria El Nalón y en el periódico El Faro Asturiano, donde solía firmar como La Cantora del Sella.

Enriqueta es enormemente conocida por ser la autora de «Viaxe del tiu Pacho el Sordu a Uviedo» (1875), nada menos que la primera novela escrita en asturiano, concretamente en el dialecto oriental. Esta autora -a caballo del romanticismo- toma el relevo de la literatura costumbrista y, si bien es cierto que sus obras tienen como fondo un ambiente rural, no lo idealiza, al contrario recurre a la sátira para denunciar la desigualdad social.

-¡Sima Dios! -arrespondí yo-, esa culpa non é de ellos sinón nuestra; a güen seguru que si nós jeciéramos asina cuando ellos traten de que los unviemos a Madrid de deputaos, ¡otra cosa jora! Pero dixo elli que cuando los homes que non están avezaos a vevir en palacios se van avevir a ellos, como tienen que subir tantes escaleres, hasta el jumu del cigarru los amoria y-yos desvanez la cabeza, y non pueden amirar pa baxu. Eso será. (…)

5. Fernán Coronas (1884-1939), la búsqueda de lo ‘asturleonés’

Galo Antonio Fernández, más conocido como “Fernán Coronas”, o “el Padre Galo” fue un religioso nacido en Cadavéu (Ḷḷuarca) con un conocimiento fuera de lo común sobre Historia y Lingüística, al punto de dominar con soltura el asturiano occidental, el latín, el italiano, el portugués, el francés y el occitano, destacándose además como traductor de inglés, alemán, finés, griego y hebreo

Casi toda su producción en asturiano se adscribe a la década de 1920, parte de ella publicada en Rimas en astur-leonés (1928). Se trata de poesía modernista, con una temática basada en la reivindicación identitaria y lingüística de Asturias. En este sentido, Galo habría sido una figura preocupada por encontrar un modelo lingüístico y ortográfico válido para los distintos dialectos del asturleonés.

Güey que cruciu estrañu suelu

Mueiru de malencoliyas

Au tan los mieus esturianus?

Au tan las Estudias miyas?

L’augüina miya chorosa

Ensin gracia pa cantare

Vey trista ya amargurida

Cumu el corazón del mare!

Así respondeu l’Esva

Cun un queixúmene fondu,

[…]

6. Eva González (1918-2007), la voz de la Cordillera

Es la escritora en asturleonés más conocida de León. Perteneciente a la Xeneración de Posguerra, Eva nació en el seno de una familia humilde y campesina de Palacios del Sil, aunque tenía un espíritu autodidacta; no comenzaría a escribir hasta los años 70, pasando -de repente- a componer cuentos y poesías a diario.

De estilo fresco, expresivo y espontáneo, la palaciega se destacó por adaptar los modelos rítmicos de la tradición popular oral. Al tiempo, su temática tendrá como telón de fondo el mundo campesino, el paisaje y la naturaleza, pero en el que deja entrever las costuras del alma humana con una dulzura conmovedora

Su primer libro, Poesías ya cuentus na nuesa tsingua (1980), tuvo un impacto enorme, ya que era la primera vez que se publicaba una obra literaria en leonés en el Alto Sil, donde se conoce tradicionalmente como pauezu. Posteriormente, saldrán a la luz una serie de obras en colaboración con su hijo, el académico Roberto González-Quevedo: desde la serie «Na nuesa tsingua», escrita entre 1980 y 1990, a libros como «Poesía completa» (1980-1991), y de manera póstuma: «Cuentos completos» (2008), «Pequena enciclopedia de nós» (2011) y «Hestoria de la mia vida» (2018).

Los xeitos de la mia tierra,

Las cousinas del mieu pueblu

Hai que las contar aspaciu

Dando-ys gracia ya xeitu.

7. Amadeu Ferreira (1950-2015), el faro de Miranda

Al igual que en León, en la Tierra de Miranda la producción literaria en «la nuesa llingua» es particularmente tardía y apenas arranca en 1940. Desde entonces, el escritor que mejor ha encarnado la renovación y el tránsito a la modernidad fue Amadeu Ferreira. Nacido en Sendín, este abogado, profesor de la Universidad de Lisboa y político sería uno de los actores principales del movimiento de revitalización del asturleonés en esta pequeña comarca de Portugal, ocupando la presidencia de la Associaçon de la Lhéngua i Cultura Mirandesa.

Empezó a escribir desde los años 70 por influencia de Antonio Mourinho, especialmente poesía, resultado no tanto de una inspiración espontánea, sino de un trabajo largo y minucioso: «Cebadeiros», «Ars Vivendi / Ars Moriendi» y «Norteando»; y prosa, «La bouba de la Tenerie / Tempo de Fogo», «Cuntas de Tiu Jouquin», «Ditos Dezideiros / Provérbios Mirandeses» o «Belheç».

Por otro lado, Amadeu fue muy reconocido por su labor como traductor para el dialecto mirandés del asturleonés: «Ls Quatro Eibangeilhos», «Ls Lúsiadas», «Mensaige», dos aventuras de «Astérix» y obras de Horacio, Virgilio y Cátulo, entre otros.

«Hai un tiempo para nacer i un tiempo para un se morrer. L’alma nun puode bolar pa l cielo. Senó, cumo podien nacer cousas nuobas? Essa ye la rucerreiçon de las almas: son bidas nuobas. Son bichicos, arbicas i todo l que bibe. Ye por esso que fázen mui mal an anterrar las pessonas ne l semitério: habien de las anterrar pul campo para ajudar las almas a nacer. Assi, Dius, seia quien fur, ten muito mais trabalho.»